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El corazón de La Sierra de este mismo nombre,
Aracena, dedicada a las labores agrícolas y ganaderas, reparte sus algo más de 7.000
habitantes entre el propio pueblo y pequeñas y encantadoras aldeas. La villa es el punto
de encuentro por excelencia del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Entre una floreciente, activa y muy prestigiosa industria charcutera y de embutidos, que
ha sido típicamente el destino de muchos viajeros.
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La ciudad está presidida por el Cerro del Castillo,
sobre el que se alza la hermosa Iglesia Prioral del Castillo y los restos de una vieja
fortaleza. Bajo este cerro discurre un laberinto de simas y pasadizos, lagos de increíble
belleza y, por todos lados, paredes y techos inundados de caprichosas estalactitas y
estalagmitas que forman toda una sinfonía de increíbles volúmenes y sensaciones. Es la
afamada Gruta de las Maravillas, en torno a la cual se ha levantado la industria
turística de la villa. Esta cueva kárstica, abierta al público en algo más de 1.000 m.
y una hora de sorprendente recorrido, ha sido acondicionada, no sólo en su itinerario,
sino también en sus maravillosos juegos de luz, color y música en los que han
intervenido músicos de prestigio como Luis de Pablos. Interesante es, por cierto, el Museo
Geológico-Minero en la antesala de la Gruta, así como el entorno de ésta,
incluidas tiendas, restaurantes y las hermosas esculturas de los alrededores, agrupadas en
el fenomenal Museo de Escultura Contemporánea al Aire Libre.
Aunque este paseo es obligado, la Gruta es sólo
parte de lo que Aracena ofrece al viajero. Recomendamos llegar hasta la idílica Fuente
de la Zulema, novelada por José Nogales, o subir al castillo y asomarse al Atrio
de la Puerta Real de la Iglesia Prioral (s. XIII-XV), desde el que se contemplan una
vista inigualables por su belleza, quietud, color y las formas de esta inigualable sierra.
Andar sus calles o asomarse al nacimiento del Río Odiel en Marimateos o a los senderos
que existen en los alrededores de esta magnífica ciudad envuelta en un paisaje
sorprendente, es obligación. Para visitar estos lugares se puede contactar con el Centro
de Turismo Rural del Excmo. Ayuntamiento de Aracena.
Bajando del Castillo se llega a la inacabada Iglesia
de la Asunción, renacentista de principios del s.VI y de cuya importancia da cuenta
lo construido. La que fuera sinagoga hasta la expulsión de los judíos y que ahora
está bajo la advocación de santa Catalina posee una puerta mudéjar datada en
1500. De este año es El Carmen, construida en el más puro estilo sevillano, y Santo
Domingo, levantada sobre el antiguo Hospital de San Sebastián. Las edificaciones
civiles son el Cabildo Viejo, obra medieval situada en la plaza Alta con una
portada más moderna de Hernán Ruiz (1563), y el Palacio del Obispo Moya, del
XVII. Todos los recorridos confluyen en la Plaza del Marqués de Aracena, recoleto
espacio orlado de edificios de aires del siglo XIX, como el casino levantado por el
arquitecto Aníbal González.
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