PRINCIPALES POBLACIONES DE LA SIERRA DE ARACENA Y PICOS DE AROCHE


ROSAL DE LA FRONTERA

Rosal de la Frontera es uno de los pueblos de más reciente creación de la Provincia de Huelva. Su ubicación fue, desde tiempos medievales, lugar de invernada de los rebaños de ovejas merinas que acudían al lugar dirigidas por las cuadrillas, sorianas principalmente, de la Mesta. Como consecuencia de la prohibición de las actividades de la Mesta durante el Trienio Liberal, algunos vecinos de pueblos serranos como Aroche y Aracena pueblan este lugar y fundan Rosal, que gracias a su situación fronteriza alcanzó un considerable auge con las actividades comerciales propias de su situación. Hoy es "paso azul" de la Comunidad Europea, pudiéndose pasar hacia Portugal, y viceversa. Los atractivos turísticos de Rosal vienen definidos en gran parte por su condición de frontera, pero los atractivos naturales y paisajísticos no le van a la zaga. En sus inmediaciones, y recorriendo caminos y senderos perfectamente practicables, se puede llegar hasta alguno de sus molinos hidráulicos medievales, situados en las inmediaciones de la carretera que une Rosal con Santa Bárbara. Alrededor de esta carretera y a 7 km del pueblo se encuentra el parque recreativo de "San Isidro", muy bien equipado para pasar el día, en la Ribera de la Calaboza, de incomparable belleza. Volviendo a la localidad, es necesario advertir que en la Iglesia de San Isidro Labrador hay valiosas tallas del siglo XVII. La que fuera primera cárcel donde estuvo preso el poeta Miguel Hernández ha sido recreada hasta sus mínimos detalles. Es visitable y se encuentra en un edificio transformado, felizmente, en Casa de Cultura.

SANTA ANA LA REAL

En Santa Ana, por su clima atemperado por la masa arbórea que la rodea y por estar enmarcada en un hermoso paisaje serrano de feraces huertas de frutales y frescos bosques de alcornoques y castaños, lugar de descanso ideal para la época estival. Está bien comunicada con el resto de la Serranía al encontrarse situada en el centro de ésta. Santa Ana añade a su tranquilidad habitual la posibilidad de recorrer otros pueblos o senderos y caminos de las cercanías. Una de sus aldeas más importantes, La Corte de Santa Ana, es por su belleza digna de una visita, al igual que la presa, en el camino de Alájar.

La localidad de Santa Ana la Real, eminentemente agrícola y con una población de unos 500 habitantes, tiene una hermosa Iglesia bajo la advocación de Santa Ana. De corte neoclásico, y construida a lo largo del siglo XVIII, posee gran riqueza ornamental, desde las pinturas y orfebrería hasta las imágenes de culto. La torre, que parece presidir el encantador trazado urbano, compuesto por casas que responden a la más pura arquitectura popular serrana, tiene dos cuerpos, uno labrado, plenamente integrado en la construcción y, el otro, formado por unas campanas, típicamente barroco con cúpula de azulejos.

SANTA OLALLA DE CALA

Puerta de Andalucía en Ruta de la Plata, esta localidad, con unos 2.600 habitantes, es un importante nudo de comunicaciones en la zona, tanto para andaluces como para extremeños. Santa Olalla, la antigua Ponciana, tuvo gran importancia en época romana por su estratégica situación. El actual nombre lo toma de Santa Eulalia, joven nacida en este lugar y martirizada en la Mérida romana. La muerte de esta Santa inspiró al propio García Lorca.

Vistas de Santa Olalla


En una visita a esta histórica ciudad, se presenta presidiendo la vida de sus activos habitantes, el castillo, una formidable construcción sobre una planta de 132x45 m. con 10 torres. Esta fortaleza es de construcción cristiana, según demuestra el Privilegio que Sancho IV concedió a Sevilla para levantar fortalezas en la zona. Existen datos, obtenidos durante la realización de recientes trabajos arqueológicos, que argumentan que debajo de su edificación hay muros prerromanos. Además de este castillo del s. XIII, Santa Olalla cuenta con iglesias como la de Nuestra Señora de la Asunción¸ donde se conjugan varios estilos. Destacan una portada mudéjar con arco de herradura apuntado y otra gótica. El pórtico principal, la torre y el coro son barrocos. En ella hay una imagen de la Virgen con el Niño de inspiración flamenca y de fines del gótico (s. XV) y una Virgen de la Soledad barroca, del círculo de Juan de Mesa. Durante el s. XIV tuvo su asentamiento en esta zona una comunidad judía que edificó una sinagoga, destruida en 1391 por orden del Arzobispo de Sevilla. La ubicación de esta sinagoga coincide con lo que actualmente es un edificio municipal. En la subida al castillo y la iglesia hay un crucero renacentista con Cruz de pedernal colocada sobre una columna plateresca. La plaza de toros, de granito y con contrafuertes que le hacen parecer una auténtica fortaleza, se construyó a finales del siglo XIX.

El Paraje de la Ribera, donde se encuentra la Ermita de Santa Eulalia, es una dehesa de encinas atravesadas por el Río Cala. Un agradable paseo hacia la ladera posterior del castillo nos conduce a la Fuente de Arriba, y desde la cima de la Sierra del Viso se observa todo el conjunto del castillo y el pueblo, así como otras localidades tan alejadas como Zufre, a 16 km, Cala a 10 km, y el Real de la Jara a 8 km.

ZUFRE

De raíces árabes tanto en el origen de su nombre como en el trazado de sus calles, sinuoso, de calles estrechas y quiebros bruscos, Zufre ofrece edificios muy interesantes y hermosos. Dentro de su casco urbano, que en tiempos fue amurallado y del que aún se conservan restos de paños de muralla almohade por buena parte del pueblo, es posible admirar algunas construcciones como la Iglesia de la Purísima Concepción, gótico-renacentista atribuida al maestro Hernán Ruiz, con elementos posteriores como la torre barroca en la que intervino Pedro de Silva. Se encuentra ésta enclavada en una plaza declarada Conjunto Histórico-Artístico. Allí se encuentra la Casa Consistorial, obra de Hernán Ruiz, renacentista y hecha de cantería en el XVI. Desde la espléndida plaza podemos recorrer el Paseo de los Alcaldes, auténtico mirador de La Sierra y, desviándonos al barrio de San Sebastián, podremos pasar por su capilla y, ya más hacia las afueras, visitar la Ermita de Santa Zita, del siglo XV y emplazada en el camino hacia Santa Olalla. Si nuestra dirección es la de la carretera hacia el cercano Castillo de las Guardas, podemos encontrar a 13 kms. la Ermita Nuestra Señora del Puerto, patrona de la villa. Las aficiones taurinas abundan en Zufre. Su plaza de toros es ejemplo de belleza en la arquitectura civil de la Sierra y en ella se celebran en temporada escogidas corridas de toros.

Vista de Zufre

Muchos senderos y caminos parten de la localidad. Vamos a recomendar el que nos lleva el enorme y hermoso pantano que lleva el nombre de la localidad. Está situado a unos 6 km, y el que va a la antigua estación de ferrocarril, situado a 3 km de Zufre. A 8 km, por la carretera que va hacia el pantano, encontramos un bello paraje con un área de acampada y edificaciones rehabilitadas para el alojamiento de turistas.