Principales Poblaciones De La Sierra De Aracena Y Picos De Aroche - ENCINASOLA

Encinasola_Baluarte_San_Felipe.jpgSituada en el límite occidental de Sierra Morena, en la frontera de Portugal, esta localidad cuenta con un término municipal de unos 180 km2 y una población de 1.945 habitantes. En su territorio se pueden admirar extensos bosques de encinas y alcornoques. Sus principales recursos son la agricultura, la ganadería y las explotaciones forestales.

La existencia de dólmenes en los alrededores de esta localidad confirman el poblamiento de esta zona ya desde la Edad de Bronce. Poblada por beturios primero y por romanos más tarde, la tradición señala esta localidad como escenario de las importantes actividades del pastor lusitano Viriato contra los romanos. Estos habitaron la villa pues quedan restos de inscripciones en una lápida que hablan de César Augusto y de un arco de Triunfo en honor del emperador Trajano. Aún quedan restos del castillo árabe, cuya importancia se sospecha por la cantidad de torreones y el espesor de sus murallas. Los baluartes defensivos del XVI, llamados de San Pelipe –por Felipe II- y de San Juan –por el hermano del anterior, Juan de Austria- son visitables, sobre todo los últimos, recientemente restaurados.

También la arquitectura religiosa ocupa un lugar relevante entre los monumentos histórico-artísticos de Encinasola. La Iglesia de San Andrés, del XVI, consta de una sola nave gótica y tres portadas renacentistas en las que intervienen Hernán Ruiz II y Diego de Riaño. En su interior hay que destacar un Retablo Mayor Barroco con relieve policromado del XVI de la Inmaculada y una interesante orfebrería.

También en el caso urbano se encuentra la Iglesia de San Sebastián en la que se venera una imagen de la Virgen de Gracia de fines del XVI. Ya fuera de la población dos ermitas son visibles tanto por su interés arquitectónico como por sus hermosos alrededores. En la primera de ellas, construida en el siglo XVI cerca del límite con Portugal y a 9 km de Encinasola, se encuentra la imagen de la Virgen de Flores, de fines del siglo XVI, a la que se profesa gran devoción. La segunda se dedica a la Virgen de Rocamador y se sitúa a dos kilómetros de la villa.

En los parajes que rodean las orillas del Río Múrtigas hay abundante pesca gracias a su buen caudal. Ofrecen además una interesante y variada flora, al igual que el resto del término municipal. El lecho del río aparece salpicado de cantos rodados, negros y blancos, y orlado de hermosos sauces llorones. En los contornos de la localidad de Encinasola las actividades cinegéticas tienen una gran relevancia, siendo importante su riqueza en caza mayor y menor y organizándose numerosas e interesantes monterías. Son muy hermosos los parajes de la Peña San Sixto.