Sierra de Aracena y Picos de Aroche

AracenaTodo el norte de la provincia de Huelva es recorrido por un Parque Natural tan extenso como hermoso. Un paisaje delicadamente abrupto donde predominan todas las gamas del color verde, cruzado por un sinfín de senderos naturales y antiguas vías pecuarias que, aún hoy día, siguen comunicando los innumerables pueblos, aldeas y caseríos que están salpicados por toda la extensión del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

En esta parte de la provincia las actividades económicas aparecen íntimamente ligadas a la tierra. Existe un gran contraste entre las explotaciones agrícolas de los valles y las eminentemente forestales y ganaderas de las montañas. En este contexto, las dehesas, en las que reina la encina y el alcornoque, son dominio del cerdo ibérico, protagonista de la tradicional y floreciente industria de embutidos y jamones de la sierra.

Hoy, la explotación ecoturística de los espacios verdes constituye el complemento ideal para el tradicional turismo histórico cultural, del que los pueblos de la sierra también tienen mucho que decir.

Gruta de las MaravillasMuchas son las alternativas que el viajero puede encontrar en estos lugares. Desde el encanto del cristalino fluir de las aguas en la Gruta de las Maravillas y su lento construir de formas inimaginables en la caliza abierta hasta la grandiosa sobriedad de la Peña de Arias Montano, La Sierra ofrece en verdad una amplia y variada gama de posibilidades.

La Ruta del jamón, desde las Cumbres hasta Jabugo, los senderos de los molinos con el horizonte de Cortegana, visible desde los más intrincados caminos, castillos árabes en Almonaster y cristianos en Cortegana o Cumbres Mayores, el temple en la leyenda del de Aracena y los tan remodelados en todas las épocas por lo cercanos a la frontera de Portugal. Desde estas tierras hasta las orillas del Cala, la Sierra ofrece al visitante las más diversas alternativas: ecoturismo, turismo rural, senderismo, arte e historia. Alojamientos en modernas instalaciones hoteleras o en alejados caseríos.